El término de potencia representa entre el 30% y el 50% de la factura eléctrica de una empresa, y es completamente independiente del consumo real. Se paga aunque no se use ni un kilovatio. Es, por tanto, la palanca de ahorro más directa y menos aprovechada por las pymes españolas.

Dato clave: según nuestro análisis de más de 200 auditorías B2B, el 62% de las pymes tienen la potencia sobredimensionada en al menos un 20%. El ahorro medio al ajustarla es de 1.800 € anuales.

¿Qué es la potencia contratada?

La potencia contratada (en kW) es la potencia máxima que puede demandar tu instalación en cualquier instante. Al contratar el suministro eléctrico defines este valor, y la comercializadora te cobra un precio fijo mensual por ello, independientemente de si llegas o no a ese pico.

Con la tarifa 3.0TD (para instalaciones de hasta 15 kW) existe un único periodo de potencia. A partir de 15 kW (tarifa 6.1TD o superiores) hay 6 periodos de potencia diferenciados, cada uno con su propio precio y su propio maxímetro.

El maxímetro y el recargo por exceso

El maxímetro registra la máxima demanda en periodos de 15 minutos. Si en algún momento superas la potencia contratada:

  • Se genera un "exceso de potencia" que aparece en la factura como penalización.
  • El recargo es del 200% sobre el exceso, lo que puede disparar la factura de ese mes.
  • Si los excesos son recurrentes, puede indicar que la potencia está subdimensionada (o que hay equipos funcionando de forma incorrecta).

¿Cómo saber si tienes potencia sobredimensionada?

Revisa en tu factura o en el portal de tu distribuidora la curva de carga de los últimos 12 meses. Si el máximo de demanda registrado está habitualmente por debajo del 70% de la potencia contratada, probablemente puedes reducirla sin riesgo.

% de uso sobre potencia contratada Recomendación
Menos del 60%Reducir potencia claramente
60% – 80%Estudiar reducción con margen de seguridad
80% – 95%Mantener o revisar hábitos
Más del 95% o excesos frecuentesConsiderar aumento de potencia

Cómo cambiar la potencia contratada

El proceso varía según si la instalación requiere modificación física o no:

Sin obras (ajuste de ICP o limitador)

Para reducciones menores en instalaciones de baja tensión, la distribuidora puede ajustar el Interruptor de Control de Potencia (ICP). Tiempo de gestión: 1 a 3 semanas. Coste: generalmente gratuito o inferior a 50 €.

Con modificación de la instalación

En instalaciones de media tensión o cuando se requiere cambiar el transformador, el proceso es más largo y costoso. Puede requerir la intervención de un instalador autorizado y la aprobación de la distribuidora.

Potencia óptima: cómo calcularla

La fórmula práctica para estimar la potencia óptima:

Potencia óptima ≈ Demanda máxima registrada × 1,15

El factor 1,15 es un margen de seguridad del 15% para absorber picos puntuales sin generar excesos.

Para instalaciones con tarifa 6.1TD o superior, este cálculo debe hacerse por separado para cada uno de los 6 periodos de potencia, ya que cada uno tiene un precio diferente.

¿Cuánto puedo ahorrar?

El precio del término de potencia en 2025 varía según la tarifa y el distribuidor, pero como referencia orientativa:

  • Tarifa 3.0TD (≤15 kW): aprox. 38–42 €/kW/año
  • Tarifa 6.1TD (15–450 kW): varía por periodo, entre 10 y 40 €/kW/año

Si una empresa con 100 kW contratados puede reducir a 80 kW, el ahorro anual es de aproximadamente 20 kW × 40 €/kW = 800–1.000 €/año solo en término de potencia, sin tocar el consumo.

Conclusión

El ajuste de potencia es la medida de ahorro energético con menor coste de implementación y mayor impacto inmediato. No requiere inversión, no cambia el confort ni la operativa del negocio, y genera ahorro desde la primera factura.

Si quieres que revisemos tu curva de carga y calculemos el ajuste óptimo para tu instalación, envíanos tu factura y lo analizamos en 48 horas.